Comenzar una actividad empresarial no es tarea fácil. Aunque tengamos la idea, difícilmente podremos realizar solos todas las tareas o inversión que se requieren para comenzar la actividad.

Las cooperativas en los momentos que vivimos de desempleo en las zonas rurales, son a mi entender la mejor opción, por distintos motivos. La unión de personas creando equipos multidisciplinares, con los mismos principios y valores, valores como la democracia, la participación, solidaridad, creación de cohesión social, empresas comprometidas, especialmente solidarias con el entorno, que funcionan con criterios responsables socialmente y generan empleo estable.

Con principios, participación abierta y voluntaria, una persona un voto, formación e información para todos los socios, compromiso con la comunidad, cooperación entre cooperativas, autonomía e independencia.

Por otro lado, en los últimos años hemos presenciado una gran transformación de la sociedad, como resultados de cambios socio-económicos que han intervenido en la aparición de nuevas actividades económicas y del empleo, que cubren las nuevas necesidades sociales, en el que valdría destacar un comportamiento socialmente responsable de las empresas que contribuyen al desarrollo económico, social y medioambiental, sostenible y responsable.

En este contexto, el objetivo es poner en relieve la importancia de las sociedades cooperativas como medio para contribuir al desarrollo sostenible, en la medida que su actividad se fundamente en la utilización de los recursos de la zona, generando empleo y funcionando de forma ética y socialmente responsable conforme a unos valores.

Una cosa a destacar en una cooperativa y sus socios es la información y comunicación, al estar todos involucrados en el proyecto y con el mismo objetivo, la transmisión de información suele ser rápida y eficaz.

La principal ventaja del cooperativismo es que se trata de un modelo de desarrollo que busca la creación de nuevas oportunidades con una perspectiva solidaria y de igualdad para todas sus partes, no se busca el lucro si no un aporte social y económico a todos sus integrantes.

El papel de las cooperativas en la economía rural es fundamental. Desde las cooperativas se acerca la innovación al mundo rural, al mismo tiempo, se añade valor a los productos mediante la transformación y acondicionamiento de los mismos, consiguiendo que los márgenes beneficien a los productores. Un sistema económico, que no explote la Tierra ni a los seres vivos que la habitan y que apueste por un trabajo digno con la persona y el medio ambiente.

A día de hoy existen multitud de ayudas y subvenciones para la creación de nuevas cooperativas. Las cooperativas tienen un régimen fiscal más beneficioso que otras sociedades pues se consideran entidades especialmente protegida

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